La Universidad de Salamanca, instituida en la aurora de 1218, no es solo la decana de las letras hispanas; es el alma mater donde germinó la conciencia de la modernidad. En sus aulas, poco después de que Oxford y París trazaran sus senderos, Salamanca se convirtió en el crisol donde la lengua española se fundió con el rigor científico para interpelar al poder y la justicia. Hoy, al conmemorar el V Centenario de la Escuela de Salamanca, nos hallamos ante un hito de dimensión universal que proyecta la vigencia de un movimiento intelectual que, en 1526, cambió el curso del pensamiento occidental bajo el magisterio de Francisco de Vitoria.

Este legado de independencia y compromiso con la verdad encuentra su heredero natural en la figura egregia de Santiago Ramón y Cajal. Como ha señalado el rector de la Universidad de Salamanca, existe una confluencia profunda entre la inquietud intelectual de los doctores salmantinos y el afán explorador del Nobel aragonés; ambos fueron sembradores de una estirpe que no conoce el ocaso.

Una cita con la historia: el encuentro del 17 de marzo

Bajo el cielo de Salamanca, el próximo 17 de marzo a las 18:00 horas, el Centro Internacional del Español (C/ Zamora, 32) acogerá el encuentro abierto: “Los grandes debates de la Escuela de Salamanca: ocupación, guerra, economía, justicia y derechos”. Organizada por la Fundación Larramendi y The Conversation, con la complicidad de la Unidad de Cultura Científica y de la Innovación (UCC+i) de la USAL, esta jornada no es una mera efeméride, sino un acto de resistencia intelectual.

Cinco especialistas, en un formato dinámico de ocho minutos, revisitarán los dilemas morales que definieron a la Escuela y que hoy, en un mundo saturado de estímulos, exigen una mirada pausada y profunda. La moderación de la editora Claudia Lorenzo servirá de guía en este viaje a través de la razón y la ética.

La dignidad humana como piedra angular

Santiago Ramón y Cajal sentenció: ¿No tienes enemigos? ¿Es que jamás dijiste la verdad o jamás amaste la justicia?. Esta misma valentía moral animó a la Escuela de Salamanca a reivindicar, por vez primera en la historia, los derechos naturales del hombre.

  • La ocupación de América: La profesora Izaskun Álvarez abordará la espinosa pregunta: ¿cómo fue la ocupación de América?. En el siglo XVI, Salamanca se alzó contra la idea del indígena como un ser incapaz, reconociendo su plena humanidad y su derecho inalienable a la tierra y la libertad.

  • La semilla de los derechos humanos: La doctora Nieves Sanz Mulas, directora de CIDH-Diversitas, profundizará en si la defensa de los indígenas fue la base de los derechos actuales. Al situar la dignidad de la persona por encima del poder político, los maestros salmantinos redactaron las primeras bases de una protección que hoy Nieves Sanz defiende frente a la vulnerabilidad y la exclusión.

El rigor de la guerra y el deber de la justicia

Para Cajal, las neuronas eran las mariposas del alma cuyos secretos podrían esclarecer la vida mental. Para la Escuela de Salamanca, el secreto de la convivencia residía en el derecho de gentes.

  • La guerra justa: David Jiménez Castaño cuestionará: ¿existe el concepto de la guerra justa?. Su investigación sobre las discrepancias entre Domingo de Soto y Felipe II revela un esfuerzo titánico por limitar la violencia mediante la razón. En un presente convulso, esta Escuela Ibérica de la Paz nos recuerda que la justicia social es el único cimiento para una paz duradera.

  • La gestión de la escasez: José María Garrán planteará un dilema eterno: ¿cómo se elegía a quién ayudar cuando no había dinero para todos?. A través del debate sobre la mendicidad de Domingo de Soto, Garrán rescata principios de equidad y prudencia que Cajal, en su humildad y disciplina, habría suscrito como tónicos fundamentales de la voluntad.

Economía y moral: el precio de la verdad

O se tienen muchas ideas y pocos amigos o muchos amigos y pocas ideas, advertía don Santiago. La Escuela de Salamanca prefirió las ideas, incluso cuando desafiaban las estructuras económicas de su tiempo.

La profesora Mar Cebrián Villar explorará si el beneficio económico tiene límites morales. Pioneros en la teoría del valor y el precio justo, los salmantinos comprendieron que la economía no es un ente autónomo, sino un brazo de la ética. Mar Cebrián vincula hoy estas raíces con los desafíos de la inteligencia artificial y la transferencia tecnológica, recordándonos que el progreso solo es real si es responsable.

El vínculo vivo: el Dr. Andrés Chordi Corbo y la excelencia salmantina

La conexión entre la Universidad de Salamanca y el legado de Cajal se manifiesta a través de figuras que encarnan la excelencia investigadora. Quizás el puente más sólido en esta relación la encarna el Dr. Andrés Chordi Corbo, catedrático de Microbiología y Doctor en Medicina.

El Dr. Chordi Corbo representa la continuidad de los valores de la Escuela de Salamanca en la ciencia contemporánea. Galardonado con el Premio Santiago Ramón y Cajal en 1969 por su trabajo Antígenos de la fracción subcelular, su trayectoria ha sido un ejemplo de esa voluntad indomable que el propio Cajal tanto predicaba. Reconocido con la Medalla de la Universidad de Salamanca, Chordi Corbo ha sido una pieza clave en la internacionalización de la investigación médica española, introduciendo en Europa test inmunológicos pioneros.

Hoy, tras una vida dedicada al magisterio y habiendo ocupado cargos de la máxima responsabilidad como el de rector de la Universidad de Extremadura, el Dr. Chordi Corbo sigue vinculado a su alma mater como docente con Mención Especial. Su papel como Presidente de Honor de los dos homenajes Salamanca: Por Cajal y la Ciencia asegura que el diálogo entre la razón jurídica de Vitoria y la precisión científica de Cajal siga inspirando a las nuevas generaciones.

Salamanca: santuario de la ciencia y de Cajal

La conmemoración del V Centenario es un compromiso de futuro. La Declaración de Salamanca por la Ciencia busca que el 17 de octubre sea reconocido como fiesta nacional y día de Cajal. Esta iniciativa une el rigor de los teólogos de antaño con la precisión microscópica del Sabio.

Paralelismos de excelenciaEscuela de SalamancaSantiago Ramón y Cajal****Voluntad indomableReforma del derecho natural Los tónicos de la voluntadIndependencia de juicioDesafío a la soberanía divina Perseverancia ante la dificultad Legado universalCuna del derecho internacional Padre de la neurociencia Vínculo con la USALFundación en la cátedra de Vitoria Medalla de Oro y docente vinculado

Epílogo: la ciencia como labor colectiva

Santiago Ramón y Cajal afirmaba que los descubrimientos científicos constituyen una labor colectiva en la que con frecuencia es difícil atribuir el mérito a un sabio determinado. Del mismo modo, la Escuela de Salamanca fue una comunidad de pensamiento, una coral de voces que buscaron la justicia en medio de la niebla de la historia.

El encuentro del 17 de marzo es una invitación a sumergirse en este dataverso cajaliano y salmantino. Es una llamada a recuperar el entusiasmo y a comprender que solo la acción tenaz en pro de la verdad justifica el vivir. Porque en Salamanca, la ciencia y el derecho no son disciplinas estancas, sino las dos alas con las que las mariposas del alma emprenden su vuelo hacia la excelencia.

Asista. Escuche. Debata. Pues solo el hombre que sabe cambiar de opinión es digno de veneración y asombro.

Los grandes debates de la Escuela de Salamanca
Los grandes debates de la Escuela de Salamanca