La historia de la ciencia no se escribe únicamente en los grandes tratados, sino también en el susurro de la correspondencia privada, donde el genio reconoce la maestría. La carta enviada el 14 de enero de 1959 desde la Universidad de Washington en San Luis por Rita Levi-Montalcini al Dr. Fernando de Castro es mucho más que un documento de archivo: es el testimonio de cómo la estela de Santiago Ramón y Cajal seguía guiando la navegación de la neurociencia mundial décadas después de su partida. En esta misiva convergen el nacimiento de la era molecular, la mística de la técnica micrográfica y la vigencia eterna de la anatomía comparada como oráculo del conocimiento.
Este documento representa un eslabón perdido que une la tradición histológica del siglo XIX con los hitos biológicos que definirían el siglo XX.
Dos vidas marcadas por la resistencia y el rigor
Para entender la vibración de este intercambio, debemos contemplar las trayectorias de sus protagonistas, templadas en el crisol de la adversidad. Rita Levi-Montalcini, formada bajo el rigor legendario de Giuseppe Levi en Turín, se vio obligada a ejercer una “ciencia de trinchera” cuando las leyes raciales del fascismo le cerraron las aulas. En su dormitorio, convertido en un laboratorio clandestino, utilizó agujas de coser para diseccionar el destino de las neuronas, descubriendo que la vida celular es un diálogo constante con su entorno. Resulta revelador que sus vínculos con la Escuela de Cajal no fueran nuevos en 1959; ya en sus años formativos, Rita había estado expuesta a la influencia técnica y conceptual de la escuela española, reconociendo en Madrid el epicentro del saber neurohistológico.
Al otro lado del Atlántico, Fernando de Castro (1896-1967) custodiaba la esencia misma del legado cajaliano. Discípulo aventajado y custodio de la técnica, De Castro había demostrado una “eficacia estoica” al defender el Instituto Cajal de los bombardeos y el saqueo durante la Guerra Civil Española junto con el Dr. Jorge Francisco Tello. Aunque la política y el destino le privaron de un reconocimiento internacional que rozó con sus estudios sobre los quimiorreceptores arteriales —un hallazgo que Heymans capitalizaría para su propio Nobel—, su autoridad en el arte de la plata era absoluta. La futura Nobel no escribía a un colega cualquiera; escribía al depositario de la “alquimia” española.
El testimonio documental: La carta de 1959
A continuación, se transcribe el contenido íntegro de la misiva, un puente de papel entre San Luis y Madrid que humaniza la búsqueda del saber y destaca la colaboración internacional.

Original en Inglés
WASHINGTON UNIVERSITY
SAINT LOUIS
DEPARTMENT OF ZOOLOGY
January 14, 1959
Dr. F. De Castro Instituto Cajal Velasquez 138 Madrid, Spain
Dear Dr. De Castro:
I had planned to write to you, since I came back from Spain, to tell you how much I enjoyed the hours we spent together in Madrid. I hope to have soon again such a pleasure.
My work has not progress too much in these last months. Part of the fault is of my right kidney. The day I returned from Spain I suffered a renal colic and underwent surgery for a stone which blocked the kidney. I spent more than one month in the hospital and for this reason all the planned experiments with the salivary extract were very much delayed. We have recently tested the effect of the extract on weaned and adult mice and were pleased to find that it promotes considerable hypertrophy in the sympathetic system of the fully developped mice as well as in the baby mice. We are now investigating the effect of the salivary extract on regenerative processes of sensory and sympathetic nerves. I will inform you of the outcome of these experiments.
As I mentioned to you in Madrid, I am also working with Dr. Orrego from Chile on the electrical activity of the cortex and of the optic lobes in reptiles. In connection with this work, we are very interested in studying the histological structure of the reptilian brain. Unfortunately we were not able to find in this country the two papers by P. Ramon: “Estructura del bulbo olfatorio” which appeared in the Gaz. Sad. de Barcelona 1890 and “El encefalo de los Reptiles” which appeared also in Barcelona (I believe in a monography) in 1891.
Do you believe it would be possible to still find a copy of these papers, even only in vision for a short time? We would be very much indebted to you if you would be so kind to tell us to whom we could write.
I would also be very grateful to you, if you would suggest the Golgi technique (or any other silver technique) that you consider more suitable for the investigation of reptilian brain. As I mentioned to you we had fair but not too good results with the classical Golgi method. I am sure I could get excellent results with your method in embryos (turtles) but there are no turtle embryos in the U.S!
With all best wishes for 1959 and kindest regards.
Yours,
Rita Levi-Montalcini
Ps. I am mailing you in a separate enveloppe extracts of some recent work.
Traducción al Castellano
Estimado Dr. De Castro:
Tenía planeado escribirle, desde que regresé de España, para decirle cuánto disfruté de las horas que pasamos juntos en Madrid. Espero volver a tener pronto ese placer.
Mi trabajo no ha progresado demasiado en estos últimos meses. Parte de la culpa es de mi riñón derecho. El día que regresé de España sufrí un cólico renal y me sometieron a una cirugía por una piedra que bloqueaba el riñón. Pasé más de un mes en el hospital y por esta razón todos los experimentos previstos con el extracto salival se retrasaron mucho. Recientemente hemos probado el efecto del extracto en ratones destetados y adultos, y nos complació descubrir que promueve una hipertrofia considerable en el sistema simpático de los ratones totalmente desarrollados, así como en las crías de ratón. Ahora estamos investigando el efecto del extracto salival en los procesos regenerativos de los nervios sensoriales y simpáticos. Le informaré del resultado de estos experimentos.
Como le mencioné en Madrid, también estoy trabajando con el Dr. Orrego de Chile sobre la actividad eléctrica de la corteza y de los lóbulos ópticos en reptiles. En relación con este trabajo, estamos muy interesados en estudiar la estructura histológica del cerebro de los reptiles. Lamentablemente, no hemos podido encontrar en este país los dos artículos de P. Ramón: “Estructura del bulbo olfatorio”, que apareció en la Gaz. San. de Barcelona en 1890, y “El encéfalo de los Reptiles”, que apareció también en Barcelona (creo que en una monografía) en 1891.
¿Cree que sería posible encontrar todavía una copia de estos trabajos, aunque sea solo para verlos por poco tiempo? Estaríamos muy en deuda con usted si tuviera la amabilidad de decirnos a quién podríamos escribir.
También le estaría muy agradecida si pudiera sugerirme la técnica de Golgi (o cualquier otra técnica de plata) que considere más adecuada para la investigación del cerebro de los reptiles. Como le mencioné, obtuvimos resultados aceptables pero no demasiado buenos con el método clásico de Golgi. Estoy segura de que podría obtener resultados excelentes con su método en embriones (tortugas), ¡pero no hay embriones de tortuga en los EE. UU.!
Con mis mejores deseos para 1959 y saludos afectuosos.
Sinceramente suya,
Rita Levi-Montalcini
P.D. Le envío por sobre separado extractos de algunos trabajos recientes.


El extracto salival: El nacimiento de un concepto revolucionario
La mención del “extracto salival” sitúa el documento en el epicentro de la mayor revolución de la neurobiología del desarrollo. Inicialmente, el factor que Levi-Montalcini había detectado provenía de tumores de ratón (Sarcoma 180). La transición a las glándulas salivales fue producto de una serendipia bioquímica: Stanley Cohen utilizó veneno de serpiente para purificar el extracto y descubrió que el veneno era miles de veces más potente que el tumor. Al ser las glándulas venenosas glándulas salivales modificadas, el equipo halló en la glándula submandibular del ratón macho el manantial más rico del que hoy conocemos como Factor de Crecimiento Nervioso (NGF).
Un hallazgo crucial que Rita comunica es que este efecto ocurre también en “ratones adultos”. Esto redefinió el NGF no solo como un factor de desarrollo, sino como una molécula de mantenimiento y regeneración durante toda la vida, abriendo puertas a la medicina regenerativa y a futuros tratamientos para enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
La anatomía comparada y la sombra de Pedro Ramón y Cajal
Resulta de una profundidad conceptual fascinante el interés de Levi-Montalcini por la obra de Pedro Ramón y Cajal. Pedro, el hermano que escrutó con paciencia infinita los cerebros de seres “inferiores” para hallar las leyes universales de la morfología, se convierte en 1959 en el interlocutor necesario para la ciencia de vanguardia.
Las monografías solicitadas por Rita y el Dr. Orrego —“Estructura del bulbo olfatorio” (1890) y “El encéfalo de los reptiles” (1891)— contenían descripciones pioneras sobre la terminación de las fibras ópticas y glomérulos olfatorios. La investigadora necesitaba estos mapas estructurales para interpretar la actividad eléctrica registrada en la corteza y los lóbulos ópticos de los reptiles. Esta carta demuestra que el edificio construido por los hermanos Ramón y Cajal no era un museo de verdades estáticas, sino un organismo vivo esencial para la neurofisiología moderna.
El método De Castro: La técnica como arte supremo
La carta revela una verdad histórica: la técnica no es solo un procedimiento, sino un arte indisoluble de la interpretación. Levi-Montalcini confiesa sus dificultades con el “método clásico de Golgi”, a menudo caprichoso e impredecible. El método de Golgi, aunque revolucionario para visualizar neuronas completas, fallaba con frecuencia ante la mielinización o la fijación irregular.
Por ello, solicita el secreto de las variantes de impregnación argéntica de De Castro, específicamente diseñadas para embriones y terminaciones sinápticas, que permitían una estabilidad y nitidez asombrosas. Es la paradoja del progreso: la bioquímica avanzada de San Luis necesitaba la sabiduría artesanal de Madrid para “ver” la realidad celular. Sin la precisión del “ojo de la Escuela Española”, los hallazgos moleculares de Rita habrían carecido de su necesaria validación morfológica.
Un Legado protegido para el futuro
Esta carta es hoy una de las joyas del Archivo Científico Fernando de Castro, incluido por la UNESCO en el registro del Patrimonio de la Humanidad como parte de los “Archivos de Santiago Ramón y Cajal y la Escuela Española de Histología”.

Deseamos expresar nuestro más profundo agradecimiento al Dr. Fernando de Castro Soubriet, nieto del Dr. Fernando de Castro, por su abnegada labor en la custodia, catalogación y difusión de este legado. Su generosidad al permitirnos reproducir esta misiva y su compromiso inquebrantable con la preservación del patrimonio científico familiar garantizan que el diálogo entre el pasado y el futuro de la ciencia permanezca abierto para las próximas generaciones de investigadores.
Conclusión: Un legado eterno
Esta correspondencia es la prueba definitiva de la universalidad de nuestra Escuela. Nos recuerda que la ciencia es un diálogo continuo que trasciende fronteras y décadas. Rita Levi-Montalcini, quien alcanzaría el Nobel en 1986, reconoció en 1959 que el sustrato sobre el que florecía su nueva neurobiología era el terreno fértil abonado por el Sabio y sus discípulos.
En cada palabra de Rita a Fernando, resuena la máxima del Maestro: “Las ideas no duran mucho; hay que hacer algo con ellas”. Y ellos, herederos de esa llama, hicieron de la neurobiología un monumento a la vida, uniendo para siempre la mirada del siglo XIX con la esperanza del XXI.
Anales de la Sociedad Española de Historia Natural - Serie II - Tomo IIDescarga


Comentarios
Para activar los comentarios: ve a giscus.app, introduce el repositorio
joseadserias-dotcom/cajal-digitaly reemplaza los IDs ensrc/layouts/Articulo.astro.