INFORTUNIOS DEL PARAGUAY Por el Dr. TEODOSIO GONZÁLEZ Ex Senador, Ex Ministro de Estado del Paraguay Buenos Aires Talleres Gráficos Argentinos LJ Rosso 1931. (577 páginas). Acceso al prefacio. Acceso al capítulo completo.

«Entre los males que aquejan a los pueblos, dice Unamuno, los que se relacionan con la política interna, parecen, a primera vista los más superficiales. Vienen a ser a los ojos del pueblo, lo que las enfermedades de la piel para el cuerpo humano. Pero, así, como las enfermedades de la epidermis, se vuelven mortales y en forma horrible, cuando se extiende a todo o parte considerable del cuerpo humano, así también los males políticos, cuando son extensos y profundos producen la anarquía y por ella el agotamiento, la destrucción lenta y hasta de muerte de los pueblos».

Ejemplo de agotamiento por causa de la anarquía, nos ha ofrecido la mayor parte de los países de la América Latina, descendientes de España y particularmente el muestro. Ejemplo de destrucción y muerte por anarquía, la antigua Polonia, hoy resucitada después de siglo y medio de sepultura: ejemplo éste, que siempre debemos tener presente.

Los medios de acción de la Política son los partidos políticos. Pero ¿qué es la política? ¿Qué los partidos políticos?

No están conformes las opiniones de jurisconsultos y sociólogos sobre el concepto y la eficiencia moral y legal de la Política.

Mientras unos la consideran «la noble y elevada ciencia de gobernar a los pueblos y de hacerse amar por los gobernados» (Platón), otros la consideran como** «la más ingeniosa invención moderna de los bribones para explotar a los tontos» (Napoleón)**. Mientras unos consideran a la Política como una función excelsa, llena de dificultades, cuyo ejercicio requiere talentos y virtudes, reservados a un núcleo seleccionado de cada país (Thiers), otros dicen que la Política no es para hombres de verdadero mérito, porque se lucha en un terreno y en un ambiente inferiores, que no se acomodan con las cualidades de un hombre superior o sobresaliente, sino con los más adaptables y más flexibles (Unamuno).

«La Historia nos enseña, dice este sabio, que los hombres sobresalientes, en las ciencias, las artes, la industria y hasta en la guerra, no han sido políticos o no han sabido serlo. Las cualidades más eficaces para adquirir, gozar y mantener prestigio en la política, son, aparte del dinero, la audacia, la simulación, la adulonería, la astucia, la reserva mental, la doblez y, particularmente, la tolerancia para los defectos, vicios y hasta delitos de los compañeros, atributos reñidos, con la elevación moral que debe caracterizar el alma de un hombre superior». En una agrupación política, ha dicho el primer sabio español del siglo XX, Ramón y Cajal, he notado siempre que los hombres de mayor talento, tenían mucha menos popularidad y gozaban de mucho menos prestigio político que las mediocridades, hábiles en servir a los hombres y servirse de ellos, observación que el sabio expresó en esta sentencia: en política: menos ideas, más amigos, más ideas menos amigos.