Auditorio Nacional, Sala Sinfónica Orquesta Sinfónica de Madrid, titular del Teatro Real Gustavo Gimeno, director
27 de enero 2025
Programa
Alexander Borodin - Obertura de* El Príncipe Igor* Igor Stravinski - Divertimento de* El beso del hada* Piotr Ilich Chaikovski - *Sinfonía No 5 en Mi menor, *Op.64
Un sueño hecho realidad
El 27 de enero de 2025 ha quedado marcado en la historia de la Orquesta Sinfónica de Madrid (OSM) como la fecha en que se homenajeó a Santiago Ramón y Cajal con un magnifico concierto dirigido por el maestro Gustavo Gimeno, director musical de la orquestas de Luxemburgo y de Toronto y próximo director musical titular del Teatro Real.
Cuando en el intermedio del concierto escuchamos a una persona decir: “¡Qué concierto tan maravilloso! Cajal estará feliz”, sentimos que todo el esfuerzo había merecido la pena. Era el final de un largo camino: dos años habían pasado desde que en ese mismo lugar, en el intermedio de otro concierto de la OSM, habíamos propuesto al gerente de la orquesta, Pedro González, dedicar un concierto a Santiago Ramón y Cajal, nuestro gran científico, con ocasión de la celebración del “Año Cajal”, que se prolongaría hasta mayo de 2025.
Aún recordamos las caras de perplejidad y asombro de Pedro González y Joaquín Turina -nieto del compositor del mismo nombre e historiador de la OSM-, ante tan inesperada propuesta. Nos dijeron que sería casi imposible conseguirlo. ¿Qué justificación había para dedicar un homenaje musical a Cajal?… La programación de los ciclos musicales se cerraba con mucha antelación.
Pero en cada nuevo encuentro les perseguía nuestra pregunta: “¿Será posible dedicar un concierto a Cajal?” Y siempre la mirada cómplice entre ambos: “Lo estamos intentando, pero es difícil. Tendría que ser uno de los conciertos ya programados en nuestro Ciclo Musical 2024-2025 y, para ello, tenemos que convencer a uno de los directores que quiera hacer ese homenaje”
No. No era fácil. El tiempo corría y cada vez era más complicado lograrlo, pero no era imposible. Y recordábamos el mensaje tan cajaliano: “Con fuerza de voluntad* *se consigue todo”.
Una mañana, estando precisamente en el Colegio Oficial de Médicos de Alicante montando la sección dedicada a Cajal dentro de la exposición itinerante “Filatelia y Salud”, recibimos una llamada de Joaquín Turina. ¡Sí, habría homenaje musical a Cajal! El maestro Gustavo Gimeno había aceptado dedicar el concierto que dirigiría en el Auditorio Nacional el 27 de enero de 2025 al Premio Nobel español ¡El primer concierto del año de la Orquesta Sinfónica de Madrid estaría dedicado a Santiago Ramón y Cajal! Sentimos una emoción inmensa, indescriptible, la del sueño que se cumple, de la meta que se alcanza, de la ilusión que germina.
Ellos estaban felices por poder darnos la noticia tan esperada, pero preocupados porque el programa era de compositores rusos, lo que no les parecía muy adecuado para homenajear al mejor científico español de todos los tiempos. Se sorprendieron mucho cuando les dijimos que nos parecía un programa ideal, ya que en 1900 Cajal recibió el Premio Moscú, gran reconocimiento que le abrió la puertas para conseguir el respaldo institucional español con que tanto había soñado; gracias al Premio Moscú dispuso de un laboratorio oficial, que sería cuna de la Escuela Española de Neurohistología, mundialmente conocida como Escuela Cajal. Ambos se alegraron mucho al conocer el simbolismo de un programa musical ruso para homenajear a Cajal: nada menos que Chaikovski, Stravinski y Borodin, que además de compositor, fue médico ¡otro punto de conexión con Cajal!
Rápidamente comenzamos el ajetreado camino que precede a cualquier logro. El gerente de OSM puso a nuestra disposición una serie de invitaciones para descendientes de Cajal y representantes de instituciones vinculadas a su vida y su obra. Fue una tarea muy gratificante: eran invitaciones nominales y la mayoría de los invitados confirmaban emocionados su asistencia a un homenaje tan especial.
Solicitamos a Joaquín Turina que escribiese las notas al programa. Las tituló “Sinopsis armónica” y con su maestría de siempre, en sus comentarios musicales hizo una magnífica conexión entre las famosas melodías rusas y conceptos cajalianos sobre el sistema nervioso.
Concierto Cajal - Sinopsis armónica - Orquesta Sinfónica de MadridDescarga
Y casi sin darnos cuenta llegó el 27 de enero 2025. El homenaje musical a Cajal aglutinó a sus descendientes y también a los de los grandes artistas Joaquín Sorolla y Mariano Benlliure -que tan magistralmente habían inmortalizado al eminente científico en sus obras-, así como a representantes de diversas instituciones vinculadas a Cajal, entre ellos la directora del Instituto Cajal, Rosario Moratalla, y Juan de Carlos, gran experto en el Legado Cajal; varios miembros del Museo Nacional de Ciencias Naturales, que tiene una pequeña pero interesantísima exposición permanente de Cajal y actualmente custodia su legado. Acudieron representantes de los tres ministerios implicados en la publicación de la biografía oficial “Descubriendo a Cajal”: Santiago Sierra, del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación; Sergio Esteve, del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, y el coronel Alfonso Garro, del Ministerio de Defensa. Asistieron también representantes del cuerpo diplomático, como Teodora Danisi, consejera cultural de la Embajada de Italia; Magdalena Majda, directora adjunta del Instituto Polaco de Cultura y Fabian Krajewski y Fabian Krajewski, jefe de prensa de la Embajada de Alemania, país en cuyo Congreso de la Sociedad Anatómica Alemana, celebrado en Berlín en 1889, Cajal inició su reconocimiento internacional y “perdió” su primer apellido, al considerar sus colegas que Ramón era su segundo nombre. Por su pasión por la fotografía y su aportación a este arte, acudió Enrique Sanz, presidente de la Real Sociedad de Fotográfica de la que el gran científico es presidente de honor desde 1900; y muchas, muchas más personas encandiladas por su obra y su vida tan polifacética.
Era un concierto de abono de los Ciclos Musicales de la OSM. Muchos asistentes, público fiel y asiduo al Auditorio Nacional, se sorprendieron al ver en el vestíbulo un fotógrafo que no cesaba de fotografiar personas posando junto a las reproducciones del retrato con el que Sorolla inmortalizó a Cajal en 1906 y del medallón de bronce que, con motivo de la concesión del Premio Nobel de Medicina, acuñó el gran escultor Mariano Benlliure. Esas imágenes las habíamos llevado esa misma mañana para ese fin y a su colocación nos ayudó solícito Alfonso Gallardo, jefe de auxiliares de la orquesta, que se ocupa de cada detalle de la intendencia de la orquesta.



Entre la reproducción del retrato de Cajal y de su medalla, la cámara del fotógrafo inmortalizó el paso de la familia de Santiago Ramón y Cajal (bisnietos, tataranietos y sobrino-bisnieto…); de descendientes de los autores de dichas obras: Lucrecia Benlliure y Beatriz Lorente-Sorolla; de Matilde Ferrer, creadora de la nueva variedad de rosa “Santiago Ramón y Cajal”, que había llegado desde Valencia portando un precioso ramo de esas rosas para entregar al director de orquesta al final del concierto; de Carlos Umaña, co-presidente de ICAN, asociación que por su lucha por la abolición de las armas nucleares recibió el Premio Nobel de la Paz en 2017, y cuyo abuelo, curiosamente, fue alumno de Cajal; el gerente de la Real Academia Nacional de Medicina, Francisco Fernández; Nieves García Yugueros, secretaria de la Comisión Filatélica del Estado, entidad que aprobó la emisión del merecido homenaje filatélico a Cajal y a la Escuela Española de Neurohistología, emitido con motivo de las celebraciones del “Año Cajal”; Fernando de Castro, nieto del eminente discípulo de Cajal del mismo nombre; José Javier Campos, ex-director del Legado Simarro; Óscar Dávila, director gerente de Casa de América; Isabel Ortega, de la Comisión Nacional de la UNESCO; el director de informativos de RNE y de Radio 5, Óscar Torres, en cuya cadena se emite el programa “Los Nobel en Radio 5”, de cuya melodía es autor el compositor Juan Antonio Simarro, que también acudió al concierto; la jefa del Área de Cultura de RNE, Beatriz Torío; Mª José Rebollo del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid; Sara Barrasa, secretaria general adjunta de RAICEX (Red de Asociaciones de Investigadores y Científicos Españoles en el Exterior); Ana Barrero, directora de la Fundación Cultura de Paz, Rosa Fernández, directora de la Rosaleda de Madrid del Parque del Oeste y representantes de varias universidades, entre ellos Fernando de Saavedra, director de gabinete de la Universidad Camilo José Cela. En fin, una sucesión de personas, todas ellas conectadas por una sola: Santiago Ramón y Cajal.
Antes de comenzar el concierto, Belén Yuste salió a escena entre los músicos, acompañada por Joaquín Turina, para anunciar el homenaje y dar las gracias. Tras las inolvidables versiones de la Obertura de* El Príncipe Igor* de Borodin y del Divertimento de El beso del hada de Stravinski llegó el descanso y muchas personas fueron al vestíbulo para contemplar la imagen de Cajal en las obras de Sorolla y Benlliure. La segunda parte del concierto correspondió a la *Quinta Sinfon**ía *de Chaikovski, cuya versión pareció especialmente sublime al gran actor Manuel Galiana. La interpretación de sus últimos acordes, puso fin al embrujo de la velada, una velada llena de emociones en la que los compositores y la OSM fueron “las mariposas del alma rusa”.
Al finalizar el concierto, Sonnia L. Rivas- Caballero entregó al director de la orquesta un ramo de rosas “Santiago Ramón y Cajal”, que el maestro Gustavo Gimeno entregó simbólicamente a la primera violinista, Gergana Gergova, para compartirlo con toda la orquesta.
Cuando en la Sala Sinfónica del Auditorio Nacional volvió a reinar el silencio, acudimos con Pedro González a felicitar al maestro Gimeno. Le regalamos nuestra biografía del científico al que había dedicado el concierto y recibió “Descubriendo a Cajal” todavía embargado por la emoción del gran éxito cosechado aquella tarde. Para nosotras fue un entrañable colofón al Homenaje musical a Cajal.
A Santiago Ramón y Cajal, cuya vida nos inspira y alienta cada día con su ejemplo de compromiso y tenacidad, a todo el magnífico equipo que conforma la Orquesta Sinfónica de Madrid, al maestro Gimeno, a la familia Cajal y todas las personas que acudieron a nuestra llamada como si escucharán al flautista de Hamelin, nuestro cariño y gratitud por una velada inolvidable.
¡Gracias!
Belén Yuste y Sonnia L. Rivas-Caballero























Copyright de las fotos Rafa Martín. Archivo OSM.







Fotografías de la Web Santiago Ramón y Cajal.

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