Esta exposición, comisariada por Alberto Jiménez Schuhmacher, nos adentra en la ciudad que vivió Santiago Ramón y Cajal, antes de convertirse en premio Nobel.

Viene repetidor de Bachiller y se marcha catedrático, con las líneas de investigación o en histología ya perfectamente orientadas.
Alberto J. Schuhmacher
Cuando salió de Zaragoza el sabio ya existía.
Federico Olóriz
La exposición es un viaje a través de la vida y el legado del insigne científico español Santiago Ramón y Cajal, en la que se celebra la trayectoria de quien es considerado el padre de la neurociencia, centrándose en su etapa en Zaragoza, ciudad que marcó el inicio de su vida académica y su posterior madurez personal y profesional.
En 1869, con tan solo 17 años, Cajal llegó a Zaragoza para comenzar sus estudios en la Universidad. Su paso como alumno y profesor por su «venerada *Alma Mater» *fue crucial en la formación de su pensamiento científico. De esta etapa se pueden encontrar en la muestra reproducciones de sus inscripciones de matrículas universitarias donde podemos identificar domicilios desconocidos, al tiempo que muestran sus primeros pasos en el mundo académico; sus primeros trabajos científicos, que revelan la evolución de su pensamiento y su interés por la histología; y documentación más personal, como la copia de la partida de matrimonio, facilitada por el Archivo de la Iglesia Parroquial de San Pablo de Zaragoza, con su amada Silveria Fañanás en 1879, esencial en el triunfo del sabio.
La exposición también destaca la influencia de Cajal en las generaciones coetáneas de neurocientíficos. Se abordan las contribuciones de sus principales discípulos aragoneses:
Pedro Ramón y Cajal, hermano del científico, quien amplió las investigaciones sobre la estructura del sistema nervioso en reptiles, peces, aves y anfibios universalizando la teoría neuronal; Jorge Francisco Tello, conocido por sus estudios sobre la regeneración del sistema nervioso, quien sustituyó a Cajal en sus principales cargos académicos a su muerte; y Rafael Lorente de Nó, destacado por sus trabajos sobre los circuitos neuronales a quien el Ayuntamiento de Zaragoza acaba de concederle una calle.
La figura de Cajal también ha sido fuente de inspiración artística, como se puede ver en un apartado de la muestra en la que se recoge la reproducción fotografía de un retrato pintado por Joaquín Sorolla, procedente del Museo de Zaragoza; y dos bustos originales, uno del Museo de Zaragoza y otro perteneciente a la Diputación Provincial de Zaragoza.
La exposición conecta el legado de Santiago Ramón y Cajal con el presente mediante la participación de BitBrain, empresa referente de neurotecnología avanzada, que ha cedido temporalmente para la muestra un casco de mediciones neurológicas que simboliza los avances actuales en neurociencia.
En el recorrido podemos encontrar también una reproducción en metacrilato del *Árbol del Paraíso, *aportado por Sebastián Arquitectos. Se trata de un árbol de Navidad instalado cada año en la plaza de Basilio Paraíso de Zaragoza y que representa la estructura de las neuronas, homenajeando la gran aportación científica de Cajal. El árbol de Navidad que se instala cada año en la plaza Basilio Paraíso de Zaragoza, a pocos metros del busto de Cajal que preside el inicio de la Gran Vía que lleva su nombre. Esta pieza, aportada por Sebastián Arquitectos, representa la estructura de las neuronas, homenajeando la gran aportación científica de Cajal.
“Zaragoza, la ciudad de Ramón y Cajal” no solo celebra la trayectoria de un científico excepcional, sino también la profunda conexión entre la ciudad de Zaragoza y el nacimiento de la neurociencia. La exposición invita a reflexionar acerca de la importancia decisiva de nuestra ciudad sobre el sabio universal, el legado de Santiago Ramón y Cajal y su relevancia en el avance de la ciencia contemporánea.
La exposición contará con visitas guiadas teatralizadas. Los centros educativos pueden solicitar visitas matinales, en las que Santiago Ramón y Cajal explicará su vida en la ciudad, mientras que los martes habrá dos sesiones, a las 18,30 h y a las 19,30 h en las que Silveria Fañanás, su esposa, le tomará el relevo para un público general.
ESCULTURA
La hija del escultor artífice del busto del científico, Teresa Bayod, ha expuesto que la obra original de la que se exhibe en la muestra la hizo su padre de los “apuntes al natural”, mientras Ramón y Cajal posaba para otro escultor Mariano Benlliure, por encargo del encargo del entonces rector de la Universidad de Zaragoza, Ricardo Royo Villanova, para hacer la estatua de Ramón y Cajal en el Paraninfo.
“Se hizo una cuestación popular y es muy bonito -ha relatado la hija del escultor- porque se conservan documentos como, por ejemplo, el de una escuela en la que el profesor ponía unas pesetas y luego cada uno de los alumnos. Fue un grito de amor de todos sus paisanos por don Santiago y, además, este trabajo tan especial le valió una medalla a Bayod en la Asociación de Artes, Ciencias y Letras de París, allá por el año 1961”.
Mariano Benlliure
Zaragoza, la ciudad de Ramón y CajalDescarga
Contacto: Sara Arruga Vázquez
**Centro de Historias de Zaragoza **Plaza San Agustín, 2. Tel. 976721885 Horarios:
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De martes a sábado de 10 a 14 y de 17 a 21h.
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Domingos y festivos de 10 a 14:30h. / Lunes cerrado
Más información: www.zaragoza.es/chz

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