Dos noticias recientes para recordar la dimensión de nuestro Rector Eterno. Don Miguel de Unamuno recibió alrededor de 25.000 cartas.

La Universidad de Salamanca identifica un telegrama que demuestra que Einstein apoyó a Unamuno tras su destierro

La Universidad de Salamanca ha identificado un telegrama identificado en el archivo de la Casa-Museo Unamuno que demuestra que Albert Einstein, el científico más importante del siglo XX, respaldó a Miguel de Unamuno en la represión que sufrió durante la dictadura de Primo de Rivera. El físico, junto a otros intelectuales y científicos alemanes, envió una nota de adhesión y bienvenida al escritor con motivo del regreso de su exilio en Fuerteventura y Francia.

Este hallazgo demuestra una conexión extraordinaria entre el padre de la Teoría de la Relatividad y el rector más célebre de la Universidad de Salamanca, según explicaron en rueda de prensa, el rector Juan Manuel Corchado; la directora de la Casa-Museo Unamuno, Ana Chaguaceda; y el director del Servicio de Producción e Innovación Digital, Raúl Rivas.

La información que contiene el documento fue publicada el 15 de marzo de 1930 en el número especial que La Gaceta Literaria dedicó al escritor a modo de homenaje por su vuelta. Desde entonces, algunos autores como Francisco Madrid o Emilio Salcedo mencionaron la existencia de la nota en sus escritos sobre Unamuno, pero no había constancia de la conservación del documento en la actualidad y se desconocía su paradero hasta ahora.

Profesores e intelectuales alemanes

La publicación de 1930 recogía el texto y los nombres de los veintiún profesores e intelectuales alemanes que se sumaron al mensaje de apoyo a Miguel de Unamuno. Además de Albert Einstein, destacan figuras como la artista expresionista Käthe Kollwitz; Alfred Doeblin, autor de la novela Berlin Alexanderplatz y autor clave en el modernismo alemán; y Ernst Toller, uno de los dramaturgos más destacados de su época. “Sus amigos alemanes”, como se identifican a sí mismos en el texto los intelectuales, califican a Unamuno como un “valiente luchador, gran poeta y filósofo” que ha “soportado con noble orgullo” el exilio y le saludan “con motivo de su gloriosa vuelta del honroso destierro”.

Para Corchado, este valioso documento es una prueba de la “relevancia internacional de Miguel de Unamuno y nos muestra la amplia dimensión de su figura, que sobrepasó el ámbito de la literatura y llegó a científicos e intelectuales de la talla de Einstein”, quien ya era un icono popular de la ciencia con fama internacional tras publicar la Teoría de la Relatividad. “Esta nota y otros escritos de Unamuno atestiguan que ambos tenían constancia del trabajo que desarrollaba cada uno en sus campos de conocimiento”, subrayó el rector, para quien el descubrimiento de este telegrama es algo más que un dato curioso. “No podemos entender el siglo XX sin Einstein ni Unamuno. Este documento nos permite asomarnos a las relaciones entre dos de las mentes más relevantes e influyentes de la época. Y podemos hacerlo gracias a que la Universidad de Salamanca lleva siglos custodiando y protegiendo su patrimonio. Esta conservación hace posible que podamos investigar y establecer infinitos vínculos entre lugares que, quizás, aún desconocemos”, subrayó.

Catalogación sobre temas científicos

Para Ana Chaguaceda, la localización del telegrama, soporte utilizado frecuentemente en los comunicados de apoyo con varios firmantes, en el archivo es fruto del proceso de documentación sobre el vínculo del escritor con temas científicos en el que se trabaja desde la Casa-Museo Unamuno. “Su identificación corrobora las noticias que había sobre la asistencia de un “manifiesto” de lo más selecto y avanzado de la intelectualidad alemana, congratulándose por la vuelta de Miguel de Unamuno a España tras su destierro en Canarias y exilio en París y Hendaya”, explicó Chaguaceda, quien resaltó la importancia de esta noticia “que ha permitido, desde un punto de vista estrictamente archivístico, avanzar y perfilar la identificación de todos los firmantes del telegrama”.

Este minucioso trabajo de investigación y documentación tiene como fin una exposición divulgativa, que ilustrará la relación entre Unamuno con la ciencia y los científicos de su época, según avanzó el catedrático Raúl Rivas. “Según nos consta tras las primeras indagaciones”, precisó Rivas, “el documento completo no se ha divulgado hasta la fecha. Ni publicado ni expuesto. Será, por tanto, la primera vez que se exhiba dentro de la muestra monográfica sobre la relación de Miguel de Unamuno y la Ciencia que se inaugurará en 2026”. La exposición, comisariada por la investigadora Marta García Gasco, es un proyecto de la Unidad de Cultura Científica y de la Innovación, dependiente del Vicerrectorado de Transferencia, Innovación y Emprendimiento.

Casa-Museo Unamuno

La Casa-Museo Unamuno, dependiente del Servicio de Bibliotecas de la Universidad de Salamanca, tiene como funciones primordiales custodiar y mantener la memoria de Miguel de Unamuno, así como difundir su obra, conservar y ampliar su legado patrimonial y ofertar programas culturales y educativos acordes con la temática del centro. La Casa-Museo Unamuno preserva la práctica totalidad de los borradores, manuscritos, cartas, dibujos y fotografías del escritor.

La Casa-Museo Unamuno amplía su fondo documental con dos cartas del exrector al periodista Eduardo Gómez de Baquero

La Casa-Museo Unamuno ha ampliado su fondo documental con dos cartas originales manuscritas del escritor Miguel de Unamuno al periodista y crítico literario Eduardo Gómez de Baquero, también conocido por el seudónimo de Andrenio. Las misivas son muy personales y datan de 1903 y 1908, coincidiendo con la etapa de Miguel de Unamuno como rector de la Universidad de Salamanca.

En una de las cartas, Unamuno le recomienda a Gómez de Baquero que lea a Luis Maldonado, un gran amigo, y le cuenta que será rector de la Universidad de Salamanca y que lo defenderá valientemente al ser desterrado por Primo de Rivera en 1924. En la otra misiva de 1908 le adelanta que acaba de terminar la obra “Recuerdos de niñez y de mocedad”, calificándola como “su sentido homenaje a Bilbao y a los bilbaínos”.

Luisa María Pascua, promotora y mecenas del Premio Alumni–Universidad de Salamanca a la excelencia académica “José Manuel Gómez Pérez”, y Antonio Sánchez-Calzada, secretario del Consejo Social de la Universidad de Salamanca, han sido los encargados de depositar estas dos misivas “encontradas por casualidad en documentos familiares del matrimonio” y que corroboran la estrecha relación existente entre Miguel de Unamuno y Eduardo Gómez de Baquero, “a pesar de las diferencias ideológicas que tenían”, según ha afirmado Ana Chaguaceda, directora de la Casa-Museo Unamuno.

Curiosa relación epistolar

En este sentido, “para los estudiosos es llamativa esta relación entre ambos, ya que Gómez Baquero se movió entre posturas conservadoras y moderadas en sus primeros años, al contrario que Unamuno. Si bien es cierto que en los últimos años y tras su desencanto se acercó más a la ideología con la que se identificaba Eduardo Gómez de Baquero”, aseguró Chaguaceda.

Esta donación se suma a la interesante huella epistolar que atesora la Casa-Museo Unamuno y que permite valorar la curiosa y buena relación que tenían ambos personajes. En concreto, a día de hoy se conservan una decena de cartas enviadas por Gómez Baquero a Unamuno, algunas de ellas sin datar, y que “sirven un poco para recomponer y afianzar una vez más la relación entre dos personajes”, añadió la directora.

A lo largo de su vida, Miguel de Unamuno recibió alrededor de 25.000 cartas procedentes de todo el mundo y existen otras tantas escritas por él, “por eso cabe la posibilidad de que haya cartas de Unamuno guardadas por particulares que no las quieren donar o en sitios insospechados”, concluyó Chaguaceda.

Gómez de Baquero, periodista y crítico literario

Eduardo Gómez de Baquero (1866-1929), más conocido por su seudónimo Andrenio, fue un periodista y crítico literario difícil de catalogar. Vinculado al mundo periodístico, universitario y a la judicatura, destacó por una gran labor cultural y social en aquella época, de hecho, está considerado uno de los críticos más destacados de nuestro país hasta la década de 1930.

Cursó estudios de Derecho y Filosofía y Letras en la Universidad Central, donde fue alumno de Francisco Giner de los Ríos y de Azcárate. Aunque su vocación era la docencia, opositó para ingresar en el Cuerpo de Letrados del Ministerio de Gracia y Justicia. Asimismo, abrió su propio despacho de abogados.

A nivel periodístico comenzó en el diario conservador “La Época”, fiel representación de sus posiciones políticas de juventud. Además, fue responsable de la sección de crítica literaria de la prestigiosa revista “La España Moderna” y gracias a esa labor adquirió un gran prestigio como crítico literario. Durante su etapa periodística, sustituyó a Leopoldo Alas “Clarín” en la sección de crítica literaria de “El imparcial” y comenzó a colaborar en el periódico “La Vanguardia”.

En el año 1918 se alejó de los conservadores e ingresó en el Partido Liberal trabajando en los diarios afines de izquierda “El Sol” y “La Voz” donde se mantuvo hasta su fallecimiento. Durante la Dictadura de Primo de Rivera fue uno de los intelectuales opuestos al régimen a través de la firma de manifiestos, actos de protesta o escribiendo artículos en defensa de Miguel de Unamuno, lo que provocó que muchos de esos artículos fueran censurados.

En 1925 ingresó en la Real Academia Española con el discurso “El triunfo de la novela” y falleció cuatro años después.