Cada uno de estos héroes —más de 35.000— representa una historia de superación personal y de compromiso con la vida.
Durante la presentación de la exposición del artista plástico toledano, Alberto Romero, “Personajes ilustres bajo el sol de La Mancha”, en el HOSPITAL NACIONAL DE PARAPLÉJICOS (HNP),** **el pasado 6 de junio, por la directora general de Planificación, Ordenación e Inspección Sanitaria y Farmacia, Carmen Encinas, destacando la importancia de este tipo de iniciativas artísticas que contribuyen a humanizar la asistencia sanitaria, me vino a la mente la siguiente afirmación de un viejo conocido, ya en el atardecer de su vida: ¡La vida es lucha!
—¡La vida es lucha! De ahí —pensé— que Sócrates, uno de los más grandes filósofos de la Humanidad, aconsejara que fuéramos siempre amables con todo el mundo porque cada persona libra algún tipo de batalla. Porque, efectivamente, esto es la vida: ¡una lucha continua! ¡Una perpetua batalla! Una lucha de la que nadie, por cierto, puede evadirse.** La cuestión es: ¿Cómo ser capaz de salir airosos de esta lucha o batalla?**

Algunos, como Augusto Pérez, el joven rico licenciado en Derecho, protagonista de la novela “Niebla” —una profunda reflexión sobre la vida, la pasión y la ilusión— de Miguel de Unamuno, deciden que, ante un ligero desafío como el de un desengaño amoroso, lo mejor es suicidarse; otros, sin embargo, ante las durísimas adversidades que la vida les presenta, optan por hacerse esta sencilla pregunta para sí mismos: **¿Huir de la lucha? **
—Sí, ¿huir de la lucha?** Esta es la gran pregunta que se han hecho casi todos los héroes que han pasado por el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo** —referente internacional en el tratamiento de la lesión medular— durante su medio siglo de existencia (1974-2024). Cada uno de estos héroes —más de 35.000— representa una historia de superación personal y de compromiso con la vida, conscientes de que no han venido a este mundo para huir de él, sino para comprenderlo y superarlo.
El Hospital Nacional de Parapléjicos (HNP) es un centro público de referencia nacional e internacional, ubicado a las afueras de la ciudad de Toledo, especializado en el tratamiento integral e investigación de la lesión medular espinal. Se inauguró el 7 de octubre de 1974 por los príncipes de España, Don Juan Carlos y Doña Sofía. Actualmente está gestionado por el gobierno de Castilla-La Mancha.

La lesión medular espinal es una alteración sobre la médula espinal producida por causas traumáticas o por diversas enfermedades que provocan interrupciones en la transmisión de los impulsos nerviosos desde el cerebro hasta la periferia, y viceversa. Se trata de una lesión muy grave, con consecuencias en el movimiento, la sensibilidad y la función autónoma, cambiando totalmente la vida de quien la sufre, así como su entorno familiar y social.
El centro cuenta con equipo multidisciplinar de más de 700 profesionales, compuesto por médicos de distintas especialidades, personal de enfermería y celadores, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, logopedas, psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales, etc con el objetivo principal compartido de conseguir que el paciente logre la mayor independencia, una vez reincorporado a su vida cotidiana. Para ello, este gran equipo de profesionales acomete, no sólo los aspectos clínicos, sino también los familiares, sociales, educativos, psicológicos, así todo lo que les ayude a normalizar la vida de los pacientes.

Durante estos 50 años, el Hospital Nacional de Parapléjicos ha generado mucho conocimiento y significativos avances en la prevención, protección, reparación y rehabilitación de la lesión medular, materializándose en patentes, proyectos y prestigiosas revistas científicas.

Con este permanente deseo de mejora y superación, la FUNDACIÓN DEL HOSPITAL NACIONAL DE PARAPLÉJICOS** **—un importante organismo desde el que se gestiona el Instituto de Investigación Sanitaria de Castilla-La Mancha—, está enfocada en la investigación e integración y en proyectos de comunicación, formación, deporte adaptado, ocio y turismo inclusivo, accesibilidad y divulgación o campañas de prevención, entre otras iniciativas.
Evidentemente, la incorporación de las nuevas tecnologías de la comunicación han abierto nuevas oportunidades a este emblemático hospital que pone al servicio de sus profesionales y pacientes. Asimismo, cuenta también con una web institucional y una plataforma informativa —muy participativa, por cierto— sobre lesión medular, integrada por la revista INFOMÉDULA.ORG, el canal de televisión, INFOMÉDULA TV, las más importantes redes sociales (Facebook, Instagram, X), así como el podcasts “Infomédula”, en Spotify y YouTube. Cuenta también con un canal interno, que se puede ver en las televisiones de las habitaciones de los pacientes.
En fin, el Centro Nacional de Parapléjicos es un emisor de mensajes dirigidos a la concienciación individual y social de las lesiones medulares, originadas por diferentes razones. Y es que, la normalización de la vida de los pacientes ingresados en este hospital requiere de la complicidad y la solidaridad del conjunto de la sociedad.
Precisamente, dentro de este contexto de normalización de la vida de los pacientes, la exposición de Alberto Romero, “Personajes ilustres bajo el sol de la Mancha” —que se podrá contemplar durante todo el mes de junio—, constituye una iniciativa que, en palabras de Carmen Encinas,** «forma parte de una línea de trabajo impulsada por la Consejería de Sanidad del Gobierno de Castilla-La Mancha, concebida para humanizar los entornos sanitarios; porque entendemos que las personas, más allá de su proceso asistencial, tienen que disfrutar del entorno, y conseguir altos niveles de bienestar en nuestros centros, en nuestras instalaciones y con nuestros profesionales».**
Además, Encinas hizo hincapié en que este tipo de iniciativas, no sólo muestran el buen trabajo artístico de Alberto Romero, sino que también sirven para embellecer el entorno sanitario, convirtiéndolo en un lugar para el encuentro y la cultura, para los pacientes y sus familiares y amigos.

Por su parte, el artista plástico toledano, Alberto Romero, subrayó que, con esta exposición, deseaba homenajear personalmente al Hospital Nacional de Parapléjicos, con el que tiene una significativa conexión, pues, su padre, el doctor Manuel Romero, desarrolló aquí su profesión como Jefe del Servicio de Traumatología, además de formar parte del primer equipo médico en 1974, año de la inauguración de este centro sanitario.

«Con esta exposición quiero poner una nota de color y esperanza —explicó—** en todas las personas que en este momento se encuentran recuperándose en el centro; a los que pasaron por aquí y al equipo de profesionales que hacen posible sus cuidados; y es que el cuidado del cuerpo va ligado también al del alma, y el arte es un bálsamo para ésta».**
Y, como colofón de este entrañable acto, el coro del Hospital Nacional de Parapléjicos, dirigido por Carlos Aparicio, el fisioterapeuta del Centro, ofreció su tradicional concierto de primavera-verano con piezas bien conocidas como “Tourdion” (anónimo francés de origen medieval), “Erile” y “Siyahamba” (canciones africanas) y las clásicas “Carnavalito” o “La Nuit”.
Y, es que, como afirmó el famoso escritor danés de cuentos para niños, Hans Christian Andersen,** «Donde las palabras fallan, la música habla»**.
José Antonio Hernández de la Moya
- Artículo original publicado en Acalanda Magazine: Hospital Nacional de Parapléjicos: 50 Años de total compromiso con la vida. 16/06/2024.

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